¿Es posible que una persona fluida no sepa como tratar alguien con tartamudez?

Considerando que la tartamudez, a pesar de los avances de los últimos años, sigue siendo un tema altamente estigmatizado y desconocido, y lleno de mitos y creencias falsas, nos podemos formular una pregunta interesante. ¿Puede ser que una persona fluida no sepa realmente como dirigirse a un afectado o afectada de tartamudeo? Y aún más: una persona que no se atasca hablando, ¿puede tener miedo de una que sí lo hace?.

Es innegable que alguien que se traba, y como con más intensidad le pase, con más motivo, necesita unas dosis suplementarias de empatía, y en según qué casos, de sobreprotección. Pero nunca indeferencia, rechazo ni recibir burlas.

En este sentido, no se nos ocurre hablar mal y hacer ascos de una persona con cáncer, con síndrome de Down, con Parkinson o con Alzheimer. Y no se nos ocurre por dignidad humana, por sentimientos y por entender perfectamente el sufrimiento que esto puede conllevar, con unos ánimos a veces justos.

Saltando de lleno a mi propia experiencia, he de comentar que hay una persona, que ha sido un montón de veces testigo directo de mi expresión oral arrítmica, y que evito revelar quién es, que tiene una actitud extraña conmigo. Es decir: no comprende que haya días que yo pueda estar más apagado, que piensa que no tengo derecho a quejarme, que cree que me falta un tornillo y que cuando hablo, me trabe o no, reacciona como si yo fuera un loco, Y sobre todo: en mayo me imitó. Pero yo me di cuenta, lo escuché y no lo sabe. Aquí la pifió.

Y ciertamente, todo lo que acabo de detallar, ¿lo hace por desconocimiento? ¿O por miedo? ¿No sabe cómo actuar con un adulto con tartamudeo? Ahora bien, me pregunto: si fuera desconocimiento o miedo, no me habría paso imitado, ¿verdad?.

En fin, creo que aquellos y aquellas que no somos fluidos, nos merecemos el mismo respeto que una persona con cáncer, con síndrome de Down, con Parkinson o con Alzheimer. E insisto: por dignidad humana y entendiendo que, en el supuesto de que nuestro punto débil apriete, no podemos estar pletóricos de alegría.

1 Comentario

  • Hola: Tengo 43 años y a lo largo de mi vida me he encontrado con personas que cuando hablan conmigo, me imitan (quiero pensar que inconscientemente, por «contagio», aunque ya se sabe…) y muchas veces no sé (sabía) cómo reaccionar.
    Seguro que os ha pasado; gente con la que hablas por primera vez y que parece que tartamudean como tú , aunque son fluídos y no sabes si es que intentan ser empáticos o lo hacen por otros motivos (me he encontrado con los dos casos).
    Mi tartamudez no es severa, pero se mezcla con mis nervios naturales y los tics faciales que hacen una combinación explosiva de cara al interlocutor.
    Gracias por este blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.