Toda persona con tartamudez tiene una historia de sufrimiento detrás

Para un número grandioso de afectados y afectadas de tartamudeo, tener el trastorno ha sido y es un infortunio, un golpe de mala suerte y una fuente de sufrimiento a veces de dimensiones astronómicas.

    Ahora bien, en función de la intensidad de la disfluencia y de la manera como el afectado o afectada en cuestión encaje el trastorno, esta ola de vivencias duras es superior o inferior. Sin embargo, lo que es indiscutible es que, a la postre, cualquier persona con tartamudez tiene una montaña de historias dolorosas que contar. Incluso, algunas de ellas muy impresionantes.

    En el transcurso de estos años, cuando he conocido numerosas personas con disfemia, he podido constatar esta realidad que os expongo. En la práctica, conversando, escuchando con suma atención y teniendo un intercambio de opiniones con toda esta buena gente es fácil percibir que llevan el sufrimiento escrito en la cara, incrustado en las palabras y que la vida no les ha sido un camino de rosas. En algunas ocasiones, estas circunstancias ya forman parte del pasado; en otras, en cambio, siguen vigentes.

Ridículos espantosos, risas de los demás, incomprensión por parte de todos, acoso en la escuela o el instituto, dejar escapar el chico o la chica que tanto gustaba, sueños frustrados, aislamiento social o un estrés emocional de primera división, son, estrictamente , el grueso de la historias que me han contado. Y después de oírlo, he quedado afligido y con el corazón encogido.

   En el caso de que hayáis leído otras entradas que he redactado en el blog, os habréis dado cuenta de que he comentado, porque me tocó a mí, episodios, sobre todo del pasado, vinculados a todo esto que acabo de decir. Por tanto, no me escondo y afirmo en voz alta que yo he vivido la mayoría de situaciones. En consecuencia, yo también tengo historias de sufrimiento que contar, que aquí he divulgado. Y es que, más allá de eso, pensad que si conocéis, o tenéis amistad o sóis familia, alguien que se atasca hablando es muy probable, por no decir seguro, que este chico o chica, u hombre o mujer, acumule un puñado de situaciones adversas relacionadas con la disfluencia. Y en este punto, pensad una cosa: ¿podéis haced algo? ¿Podéis ayudar? ¿Podéis hacer la vida de esta persona más sencilla?.

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