¿Os habéis fijado que mucha gente se desea por la calle unas felices Fiestas hablando rápido y sin pararse?

           Es fácil observar, vivir y constatar estos días de finales de diciembre que son muchas las personas que se desean y nos desean una feliz Navidad y unas buenas Fiestas. Afirmada esta realidad extendida e incuestionable, hay un detalle que, muy probablemente, a un buen número de afectados y afectadas de tartamudeo no nos ha pasado por alto. Y es que es muy habitual que la gente fluida se diga una feliz Navidad y unas buenas Fiestas por la calle y de cualquier manera, o sea, sin detenerse y expresándolo aceleradamente. Esta actitud la he visto masivamente en las últimas jornadas. Y ahora, a continuación, con el Año Nuevo, se repetirá.

       Vale la pena destacar las veces que haga falta que, nosotros, las personas disfluentes, requerimos más tiempo para pronunciarnos. Por lo tanto, puedo manifestar que me incomoda bastante cuando alguien me dice una feliz Navidad o unas felices Fiestas rápido, corriendo y sin detenerse la persona. Y cuando lo veo entre gente exclusivamente fluida tampoco me hace mucha gracia. Pero es que ya se sabe: estamos en la época de las prisas, y quien no va a toda pastilla por la vida puede dar la sensación de ser un personaje atípico e incluso vago.

       En consecuencia, apreciados seguidores del blog, os envío desde aquí, desde Badalona, las frases siguientes: espero que hayáis disfrutado de una magnífica Navidad, tengáis un excelente cambio de año y que, por tanto, 2017 os aporte las máximas satisfacciones posibles, pero sobre todo os lo comunico a una velocidad moderada y a un ritmo pausado, es decir, como las personas con tartamudez crónica nos sentimos más a gusto exponiendo nuestras oraciones.

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