Es habitual que una persona con tartamudez necesite grandes dosis de voluntad para no desfallecer

        Vale la pena señalar que a nadie -o prácticamente nadie- le gusta tartamudear. De hecho, la relación que tienen muchas personas con su trastorno del habla es altamente tormentosa, incluso radical.

        Parece claro, en consecuencia, y sin embargo lo digo, a la vez, por experiencia propia, que ya quisiéramos la inmensa mayoría de afectados tener el tartamudeo lo más lejos posible, realmente, si es necesario, a las antípodas. Ahora bien, la realidad, a menudo, es bastante diferente: tartamudear ni nos honra ni nos congratula, ni nos hace felices ni nos hace sentir llenos, pero también es verdad que no todo el mundo lleva el habla anómala como una carga pesada y fuertemente molesta. Sin embargo, de manera frecuente la tartamudez nos ha representado una fuente de sufrimiento, si no a todos, por tanto, a una clarísima mayoría absoluta.

    Toda esta exposición la hago vinculándola con el último encuentro que hemos hecho los socios de ATCAT. Así, tuvimos el gusto -porque lo fue- de conocer un alumno de bachillerato que está realizando un trabajo sobre la tartamudez y que nos quería hacer una serie de preguntas.

         Reconozco que estuve muy pendiente de las respuestas que ofrecía un excelente compañero -de quien reservo el anonimato-, y en una de ellas, precisamente, afirmó que había requerido de mucho tiempo de una gran fuerza de voluntad para que el habla diferente ya no le afectara. Es del todo cierto: esta frase evidenciaba un caso extrapolable a todas las personas con el trastorno que han aprendido a convivir con él.

          Constatado esto, pues, es importante subrayar que, de manera habitual, una persona con tartamudez necesita unas grandes dosis de voluntad personal para no desfallecer. Y esta, en suma, es una victoria -porque conviene definirlo con esta palabra- que no es fruto de la labor de cuatro días. A menudo, hay que tener la paciencia de varios años de lucha y transición.

Etiquetas del post
, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.