¿Cómo tenemos que reaccionar las personas con tartamudez si nos imitan?

         Es un hecho muy claro, lógico y evidente que un altísimo porcentaje de la población que tartamudea -altísimo como mínimo, por no afirmar rotundamente que todos los afectados- ve como un acto triste y deplorable que alguien imite las dificultades manifiestas para expresarse oralmente. Es decir: en el momento en que nos hemos encontrado, porque así ha sido de manera común aunque no siempre recurrente, la sensación de rabia y asco hacia el interlocutor que nos lo hacía ha sido tan cierta como indenegable.

         En este contexto de situaciones y, sobre todo, actitudes oscuras y desagradables hacia nosotros, permitidme que os diga que la semana pasada, o sea, hace pocos días y, por tanto, teniéndolo muy fresco en la memoria, una persona me imitó. ¡Error!. Y un error garrafal. Y garrafal porque quien me lo hizo fue un familiar directo, directísimo, aunque no fue ni mi padre, ni mi madre, ni mi hermanita, y lo afirmo por si os sirve de un mínimo consuelo. Pero, realmente, fue una pena tremenda.

        He de comentar que a esta persona le tengo un respeto enorme, por ser un familiar tan cercano, y a pesar del choque que me supuso la imitación prefiero conservarle el anonimato. Y lo reconozco: ya he enfriado la relación con él. El disgusto no me lo quita nadie. Y, entonces, si alguien de nuestro entorno nos imita, ¿cuál debe ser nuestra reacción?. Valdría la pena que reflexionáramos. Cualquiera de nosotros se puede encontrar con un episodio semejante, si es que ya no lo ha vivido.

         Creo que en este supuesto se debe tener diferentes opciones. Primera, pedir explicaciones al instante; segunda, pedirle una vez, días después, nos hayamos estabilizado del impacto; y tercero, alejarnos de la persona en cuestión una temporada sin poner sobre la mesa el tema. Probablemente, cada uno, en función de su carácter, elija, en este caso concreto, su propia vía. Porque, en cualquier caso, una cosa es clarísima. Y es que en el supuesto de que quien imite nuestro tartamudeo no sea alguien cercano, hay que romper uniteralmente con la persona. Y os lo remarcaría mil veces a pesar de mi talante pacífico y dialogante.

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