Un truco para hacer el habla más fluida

Es verdad que, hace poco, mencionaba que el habla en las personas disfluentes no era ni peor ni mejor; simplemente, diferente. Sin embargo, cuando, a veces, las palabras, durante unas horas o unos días, me salen con mucha dificultad suelo definirla de catastrófica. Sé que, juntos, un comentario y el otro pueden resultar contraproducentes.

Con el objetivo de poner en marcha una expresión oral más fluida, hace tiempo que descubrí un truco. He constatado que es más eficaz a partir de la mañana. ¿Y en qué consiste ? Os lo explico.

En caso de que en un día cualquiera el ritmo de las frases haya sido muy irregular y vamos a dormir, aunque, con una falta importante de fluidez, a la mañana siguiente propongo que sólo habléis lo indispensable. Y también: que os expreséis con calma, poco a poco y muy tranquilos. Este relax oral matinal a mí, en general, me funciona. No se trata, en todo caso, de un levantamiento completo del habla, pero sí parcial. A partir de entonces, en consecuencia, es probable que las frases salgan más rítmicas, un nuevo escenario que, si no hablamos excesivamente en el transcurso del resto de la jornada, tiene posibilidades de consolidarse. El martes, sin ir más lejos, llevé a cabo, de nuevo, este truco original. Y, como era de esperar, aunque sea de una manera parcial, me funcionó.

Etiquetas del post
, ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.