Quién soy

Jordi Sacasas i Lluís

 

Mi nombre es Jordi. Nací en Barcelona el 23 de mayo de 1973, a pesar de que vivo en Badalona. Me considero una persona educada, cordial, a menudo afable, que detesta la mentira, que se aleja de las personas arrogantes y prepotentes, que quiere a su gente hasta el infinito y en el cual se puede depositar tanta confianza como se quiera.

No he tenido una vida sencilla. La he vivido de manera enormemente irregular, con altibajos acentuados, es decir, con épocas bastante óptimas y favorables que han contrastado con periodos más oscuros. Ahora bien: con un patrón común tan visible como indiscutible que ha actuado, muchas veces, como una carga altamente pesada y enojosa y que todas aquellas personas que me conocéis habéis percibido con más o menos intensidad. En cuatro palabras precisas: soy tartamudo, tartamudeo, hablo de una manera diferente en relación a cómo lo hace una enorme mayoría de la población.

La web, apreciados internautas, es probable que os enternezca, y quizás a partir de esta lectura las personas de mi entorno me querréis todavía más y valoraréis con más énfasis mis virtudes. Por lo tanto, os brindo de par en par mi corazón, mi sufrimiento, mis experiencias dolorosas, pero también los elementos positivos –que también ha habido- que me ha aportado la disfluencia.

Es conveniente apuntar que los textos –todos los contenidos los he redactado yo mismo- se mostrarán, en muchos de sus tramos, como un decidido y dinámico empujón a todas aquellas personas con síntomas de tartamudeo que ven como la disfluencia les resta, implacablemente, calidad de vida.

De hecho, la existencia de la web es, de una manera incuestionable, fácil de entender. Mi condición de tartamudo, que afecta a miles de personas en nuestro país, me condujo primero a ponerla en marcha y ahora a ampliarla. Además, creo que puede ser terapéutico. Probablemente, aprenderé a conocerme mejor y quererme con más fuerza.

Ciertamente, la escritura ha sido, durante muchos años, una parte absolutamente vital e indispensable de mi cotidianidad. Escribir es una manera alegre de disfrutar. Y he escrito, en ocasiones, para no desfallecer. Tener tartamudez es, en cierto modo, un infortunio, una experiencia a veces dolorosa, pero, sin duda, el resultado es el testimonio que os ofrezco. Escribir ha sido y es, en resumen, una de mis pasiones. Sin ir más lejos, nueve libros publicados de temática meteorológica, geográfica y excursionista, junto con una montaña de artículos, lo avalan. Además, en 2016 estrené, hecho con los propios conocimientos, una web de meteorología única, innovadora y creo que bastante importante, la Meteoteca de Catalunya, que, como la definieron en televisión, es una verdadera enciclopedia de meteorología catalana.

Considerando cómo ha sido y es la escritura uno de mis grandes motores, esta circunstancia cuenta con unas bases muy sólidas. Así, siempre, desde muy pequeño, he sentido una atracción inmensa e innegable por la meteorología, o sea, por el tiempo, y por otro lado por la geografía. La mezcla de las dos disciplinas me condujo a estudiar, con toda la ilusión del mundo, geografía en la Universitat de Barcelona, y una vez licenciado opté para iniciar el doctorado. Ya en el doctorado, hice el primer curso, y el segundo año redacté la tesina, que fue validada por un tribunal, cosa que me permitió tener el Diploma de Estudios Avanzados. La tesis, sin embargo, ya no la empecé.

Para finalizar esta presentación, me doy cuenta que soy perfectamente capaz de escribir ampliamente sobre la tartamudez, y lo veo como un acto de valentía. La gran mayoría de personas afectadas por la disfluencia han preferido silenciar sus vivencias, talmente como si esta –cómo a menudo ha sido a lo largo de la historia- fuera un tema tabú, que había que rehuir. Pero, a buen seguro, vale la pena luchar, y sobre todo, esperar que esta web pueda convertirse en una ayuda para todas aquellas personas que, como yo, son disfluentes. Incluso, veo congruente pensar que la web colabore a enterrar todavía más el estigma con que la sociedad ha relacionado la disfemia, y que, también, pueda ser un espacio de contacto y debate, y no sólo entre las personas que hablamos diferente.